Las Guerras de Vidda - Capítulo 1: La Reunión
La alianza de Port'Ria se dirige hacia Baba O'Lona, capital del oriental reino de Ishtar (Todos menos Ëgroj, que va por su cuenta a través de los Reinos Oscuros), Ösnofl montado en su caballo hjelliano; raza muy resistente y ruda, Om-Rei'Yug en su pegaso y Kapri en su renallo, una raza de reno domesticado propia de Kapria. Saliendo de Wellford pasan por Arb-Lhoyn, donde se asientan en un pueblo a la falda de la cordillera de Molda, que limita éste con Ishtar.
Ösnofl se dirige a hablar con el ventero de la aldea:
-Buenas buen hombre -Dijo él -, necesitamos aposento para la noche, somos tres.-Dijo señalando a Om-Rei'Yug y a Kapry.
A lo que el ventero respondió:
-¡¿Espere, no es ese joven el príncipe?!.
-Sí, los tres somos príncipes; aquel otro joven príncipe de la gran Kapria y mi merced príncipe del frío reino de Hjell.
-¡Por Obrius! ¡Tres miembros de la alta realeza en mi humilde venta! ¿Qué les trae por esta pequeña aldea?.
-Si no le importa eso son razones gubernamentales y no podemos ir diciéndoselas a cualquier hijo de herrero, lo lamento.
-¡Por favor! No tiene por qué lamentarlo. Igualmente es un grandioso placer hospedarles. Por favor, si son tan amables les llevaré a su habitación.
-Sí, los tres somos príncipes; aquel otro joven príncipe de la gran Kapria y mi merced príncipe del frío reino de Hjell.
-¡Por Obrius! ¡Tres miembros de la alta realeza en mi humilde venta! ¿Qué les trae por esta pequeña aldea?.
-Si no le importa eso son razones gubernamentales y no podemos ir diciéndoselas a cualquier hijo de herrero, lo lamento.
-¡Por favor! No tiene por qué lamentarlo. Igualmente es un grandioso placer hospedarles. Por favor, si son tan amables les llevaré a su habitación.
El ventero lleva a nuestros guerreros a una habitación pequeña, pero lo suficientemente grande para que cupieran tres camastros y un armario.
-¡Gracias y disfruten de su habitación! -Dijo el ventero antes de irse.
A la marcha de éste, nuestros amigos se acomodan.
-Vaya... hasta nuestras criadas tienen mejores casas.
-Calma Kapry -Le dijo Om-Rei'Yug -, por lo menos tenemos cobijo.
-Faltaría más -Replicó-.
-Estoy muy cansado y es muy tarde -Dijo Ösnofl -, durmamos de una maldita vez.
-Calma Kapry -Le dijo Om-Rei'Yug -, por lo menos tenemos cobijo.
-Faltaría más -Replicó-.
-Estoy muy cansado y es muy tarde -Dijo Ösnofl -, durmamos de una maldita vez.
Y sin dejar tiempo a más palabra se tumbaron en los camastros y, a duras penas, consiguieron dormirse.
El sol alcanzó la cima de la montaña al tiempo que dio en los ojos de Kapry, que al instante se levantó del camastro y despertó al resto.
-¡Levantad! Vayamos a desayunar y partamos hacia Baba O'Lona que quiero llegar mañana.
-Que enérgico estás por las mañanas maldita sea -Dijo Om-Rei'Yug -.
-Que enérgico estás por las mañanas maldita sea -Dijo Om-Rei'Yug -.
Se prepararon y fueron a una taberna a desayunar, pero al llegar a esta, vieron un gran revuelo: se había formado una acalorada discusión entre un ishter y un enano.
-¡No seas imbécil! La tiranía de vuestro querido dictador Al-Roth debe tocar a su fin, Ishtar es un reino oscuro, una tiranía indigna de los tiempos que corren. Si la cosa sigue así todas las comarcas serán tiránicas -Dijo el enano -.
-¡Que sabe de Vidda y libertad un sucio enano! -Contestó el ishter -Ni Ornost ni Greywater tienen derecho alguno en Vidda, los viejos tiempos imperiales es lo que se necesita en Vidda de nuevo, y conquistar vuestras sucias comarcas para esclavizaros a los revoltosos.
-Vidda no era una tiranía y lo sabes.
-¿Se puede saber que pasa? -Preguntó Ösnofl a un cliente de la taberna.
-Por lo visto hay una revolución contra el régimen del Kashirj (Emperador de Ishtar). Ishtar se ha unido a "los reinos oscuros" y como sabrás la actual Ishtar eran antes y durante la unificación dos comarcas muy distintas: el gélido norte y el cálido sur, cuyas capitales eran Oshk y Baba O'Lona respectivamente, Parvec e Ishtar, dos comarcas tan diferentes conviviendo en una sola es imposible. Nayarda es el líder de la revolución osca y Al-Roth, el traidor mas grande de la historia, el Kashirj.
Ösnofl fue corriendo a comunicárselo a los demás.
-Con que Nayarda es el caudillo de Oshk... -Dijo Om-Rei'Yug - Yo tenía entendido que Al-Drum era el Kashirj, por lo que Nayarda es un ishter, ¿Me equivoco?
-No exáctamente., el problema es que Al-Drum era osco y fue asesinado por Al-Roth, un ishter que tomó su puesto. Al-Drum era Kashirj porque Oshk se convirtió en parte Ishtar después de la muerte de Vido -Dijo Kapry -.
-Miradlo por el lado bueno: no tendremos problema en cruzar la frontera, ya que Oshk está en la falda de la cordillera y Nayarda estará ahí.
Ösnofl y Kapry hicieron caso de Om-Rei'Yug y se encaminaron hacia la vía Arbsvec, que comunica Arb-Lhoyn con Oshk.
En el camino el paisaje era muy tranquilo, pero a medida que avanzaban iba desapareciendo vegetación y apareciendo la tierra congelada típica del norte de Parvec y los robles y castaños transaformándose en robustos y gigantescos pinos glaciares. De repente se toparon con tres miembros del ejercito de Parvec, los llamados Udeich, uno de ellos parecía ser un alto mando.
-¡Alto! -Dijo el supuesto alto mando -¡Identifíquense forasteros!
-Hola, -Dijo Ösnofl -, somos los príncipes de Kapria, Arb-Lhoyn y Hjell, venimos a hablar con Nayarda Maschann'Ra.
-Pues han dado con él, encantado de conocerles, Nayarda Maschann'Ra a su servicio y al del bienestar Vidda.
-¡¿Cómo puede estar aquí?! -Dijo Kapry -¡Le podrían matar!
-A mi sí me podrían quitar la vida, pero a mi pueblo no, de eso estoy seguro -Dijo sonriendo -. Por favor, me gustaría que me acompañaseis al palacete de Oshk, estaremos más seguros.
Le hicieron caso y se dirigieron hacia una cabaña incrustada en la rocosa pared de la montaña. Nayarda abrió la puerta de ésta, que escondía un largo entramado de escaleras y pasillos tallados en la montaña.
-Hola, -Dijo Ösnofl -, somos los príncipes de Kapria, Arb-Lhoyn y Hjell, venimos a hablar con Nayarda Maschann'Ra.
-Pues han dado con él, encantado de conocerles, Nayarda Maschann'Ra a su servicio y al del bienestar Vidda.
-¡¿Cómo puede estar aquí?! -Dijo Kapry -¡Le podrían matar!
-A mi sí me podrían quitar la vida, pero a mi pueblo no, de eso estoy seguro -Dijo sonriendo -. Por favor, me gustaría que me acompañaseis al palacete de Oshk, estaremos más seguros.
Le hicieron caso y se dirigieron hacia una cabaña incrustada en la rocosa pared de la montaña. Nayarda abrió la puerta de ésta, que escondía un largo entramado de escaleras y pasillos tallados en la montaña.
-Todo esto fue hecho por mi pueblo, para controlar la entrada a la ciudad desde el norte. Es un entramado complicado, pero si me siguen no tendrán problema alguno.
Al llegar al final del complicado camino, Nayarda se dirige a los Port'Ria:
-Y ahora, admiren la patria por la que daría todas las vidas que el dios Pakrishk me concediera.
Al abrir el portón que delimitaba el camino, emergiendo del paisaje y rodeando el nacimiento del cristalino río Parv, se alza Oshk, un blanco paraíso terrenal con gigantescos monumentos, universidades y su gran palacio, el Asbirc, una obra de arte entre una mayor.
-Acompáñenme, estamos cerca.
Al abrir el portón que delimitaba el camino, emergiendo del paisaje y rodeando el nacimiento del cristalino río Parv, se alza Oshk, un blanco paraíso terrenal con gigantescos monumentos, universidades y su gran palacio, el Asbirc, una obra de arte entre una mayor.
-Acompáñenme, estamos cerca.
Los guerreros siguieron a Nayarda al Asbirc.
-Esta ciudad -Dijo Ösnofl -, es espectacularmente hermosa, un remanso de paz indescriptible. -Om-Rei'Yug y Kapry asintieron.
-Lo de el remanso de paz no te lo niego, pero los Udeich y los altos cargos no estamos muy tranquilos -Dijo Nayarda -.
Llegados al Asbirc, Nayarda exige que le acompañe solamente uno de los príncipes, por la posibilidad de un ataque enemigo, y Ösnofl es el elegido.
Ya dentro de lo que parecía ser la sala de mando del Asbirc, Nayarda entabla la conversación:
-Bueno, tu dirás Ösnofl.
-Me gustaría saber bien que ha pasado con los reinos oscuros e Ishtar, y con tu padre.
-Bien... Desde los tiempos del rey Vido a estos casi todo ha cambiado, la gente tiene otra idea sobre la arcaica realeza, ellos saben que ni tu ni yo somos mejores que cualquier pescador, y tienen razón. Pero, hay que adaptarse, hay que modernizarse, alcanzar una utopía de paz, amor e igualdad, que es lo que la gente quiere. Cosas que no conciben los reinos oscuros, para ellos todo lo mueve la riqueza y el poder... Y respecto a mi padre, podría decirse que murió, también podría especificar un poco más y decir que fue asesinado a sangre fría por el Kashirj, Al-Roth, que me desterró por no matarme. Y cometió un gran error al no haber cometido el mortal castigo, y mucho más al hacer de Ishtar un reino tiránico, un reino oscuro, en mi presencia y en la de todo Oshk y Vidda. Que quieres que te diga, un cúmulo de infortunios importantes.
-Muchas gracias por aclarar mi turbia cabeza... Veo que lo has pasado mal, pero se ve que tus duras experiencias te han “curtido"
-Muchísimas gracias Ösnofl.
-Bueno, cambiando de tema, no he venido solo para aclararme.
-Lo suponía.
-Veamos... Los líderes condales de Vidda hemos hecho una alianza contra los reinos oscuros: la alianza de Port'Ria. Somos cuatro comandantes: Kapry V; heredero de Kapria, Om-Rei'Yug I; heredero de Arb-Lhoyn, Ëgroj Orreni; heredero de la incorporada a Hjell Fjorss, y yo, Ösnofl II, heredero a la corona de Hjell. Queremos que tú, Nayarda Maschann'Ra, caudillo de Oshk, seas nuestro quinto caballero.
-Sería un honor, pero como comprenderás no puedo abandonar a mis gentes a merced de Al-Roth.
-Te ayudaremos con tu revolución, igualmente lo acabaríamos haciendo tarde o temprano.
-Será un honor tenerles en mi revolución y el ser el quinto comandante de Port'Ria, su majestad.
FIN DEL CAPÍTULO 1.
Escrito por Adripokev. 04/06/2013
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